Para saber qué impuestos debe pagar en España, lo primero que debe dilucidar cualquier ciudadano extranjero es dónde tiene su residencia fiscal. Según la ley, cuando un extranjero permanece más de 183 días, durante el año natural, en territorio español se le considera automáticamente residente fiscal en España, lo que se traduce en la obligación de pagar impuestos sobre las rentas que obtenga en cualquier parte del mundo. Si acredita su residencia fiscal en el país de origen, por el contrario, solo tributará por las rentas obtenidas en España.

Si busca respuestas a sus dudas sobre su situación fiscal, contacte con Spain Legal. Nuestros consultores, con amplia experiencia profesional en la aplicación de los convenios para evitar la doble imposición suscritos entre España y otros países, le ayudarán a elegir la mejor manera de tributar y le propondrán soluciones para minimizar riesgos y evitar gastos innecesarios. Una de nuestras principales ventajas es que, además de asesorar a nuestros clientes, les acompañamos en todas las fases del proceso de constitución y reestructuración de su empresa, desde la inscripción de la sociedad en el Registro Mercantil hasta la formulación de las cuentas anuales según las normas internacionales.


Criterios
para determinar la residencia fiscal

  • si el interesado tuviera una vivienda permanente a su disposición en ambos países, se le considerará residente fiscal de aquel de los dos en el que radique el núcleo principal de sus intereses (cónyuge, hijos, actividad económica);
  • si no pudiera determinarse aplicando el criterio anterior, tendrá la consideración de residente fiscal de aquel país donde viva habitualmente;
  • si viviera habitualmente en ambos países o no lo hiciera en ninguno de ellos, se le considerará residente fiscal del país del que sea nacional.

Es importante recordar aquí que, para acreditar que no es residente fiscal en España, el ciudadano extranjero deberá presentar a la Agencia Tributaria española el certificado oportuno, expedido por la autoridad competente del país en el que tenga su residencia fiscal.


Nuestro servicio
de asesoría fiscal incluye:

  • Elaboración y presentación de la declaración del impuesto sobre la renta y de bienes inmuebles.
  • Planificación y optimización fiscal.
  • Alta en los censos de la Administración tributaria, así como obtención del número de identidad de extranjero (NIE) y de los certificados digitales necesarios para firmar documentos.
  • Acompañamiento en los trámites ante la Agencia Tributaria y demás organismos públicos o intervención directa como representantes del cliente.
  • Ayuda para dar de alta empresas de cualquier tipo.
  • Contabilidad, consultoría y auditoría para residentes y no residentes.